T4 E111 Vengan a las Aguas: Dios Sacia la Sed de Todos (Hechos 8:26-39)

Piedras Vivas - Un pódcast de Piedras Vivas - Lunes

Felipe y el Eunuco (Hechos 8:26-39) Parte del cambio que tenía que ocurrir en el corazón de la comunidad de la Iglesia era abrirse a una realidad particular: los gentiles. Los judios y los gentiles tenían poco en común. Y aunque Cristo les había mostrado que su misión principal era anunciar la buena nueva al Pueblo Elegido, tampoco huyó de encuentros con los gentiles. En este pasaje, tenemos un hombre con mucha sed de conocer aquella plenitud que fue revelada en Jesús. Dios nunca va a dejar de suscitar y al mismo tiempo saciar esta sed en nosotros, porque él mismo es el fuente de donde brota nuestro deseo y donde también podemos ir para beber. Como decía Isaías, “Vengan a las aguas todos los que tengan sed! ¡Vengan a comprar y a comer los que no tengan dinero! Vengan, compren vino y leche sin pago alguno.” (Isaías 55:1)